consumidorclaro
Información orientativa, no asesoría legal. Verifica siempre en fuentes oficiales (Ministerio de Consumo, OMIC de tu ayuntamiento) antes de actuar.
Novedad

¿Qué garantía tienes si compras algo de segunda mano o reacondicionado a una empresa?

· Equipo Consumidor Claro

Persona revisando un teléfono móvil reacondicionado en su caja sobre una mesa
Imagen: Pexels · Pexels License (https://www.pexels.com/license/)

Comprar un móvil reacondicionado o un mueble usado a una empresa no te deja sin protección: tienes garantía legal de al menos un año y derecho a reparación, sustitución o devolución.

Compras un portátil reacondicionado o un mueble de segunda mano en una tienda y, al cabo de unas semanas, deja de funcionar bien. La duda salta sola: ¿puedo reclamar o, al ser usado, me toca asumirlo? La respuesta corta es que sí puedes reclamar.

Cuando el vendedor es una empresa, y no un particular, el producto viene con garantía legal aunque no sea nuevo.

La clave está en quién te vende. Entre particulares la cosa cambia, pero si detrás hay una empresa, esa empresa responde de la falta de conformidad de lo que te ha vendido. Es decir, responde si el producto no es lo que debería ser.

Cuánta garantía te corresponde

En productos de segunda mano, el vendedor y tú podéis pactar un plazo de garantía más corto que el de los productos nuevos. Pero hay un suelo que no se puede rebajar: ese plazo nunca puede ser inferior a un año.

Aunque el contrato o el ticket digan otra cosa, tienes como mínimo doce meses de cobertura.

Conviene distinguir dos etiquetas que se confunden. Un producto “usado sin más” es lo que ha tenido otra vida antes. Un producto “reacondicionado” ha pasado por algo distinto: una empresa lo ha revisado y puesto a punto.

Por eso un reacondicionado se vende con la garantía del vendedor, igual que cualquier otra compra a un profesional. No estás comprando a ciegas.

Qué puedes exigir si algo falla

Si el producto da problemas, tu primer derecho es que te lo reparen o te lo sustituyan. Y si ninguna de las dos cosas es posible, puedes pedir una rebaja del precio o directamente resolver el contrato, lo que se traduce en recuperar tu dinero.

Ojo a un matiz importante: la garantía cubre los defectos que ya existían en el momento de la entrega, no el desgaste normal por usar el producto. Si compras un móvil reacondicionado y a los seis meses la batería rinde peor porque lo has cargado a diario, eso es uso.

Si llegó con un defecto que arrastraba de fábrica o de la revisión, eso es cosa del vendedor.

Qué hacer ahora

Guarda la factura o el ticket desde el primer día. Es el documento que prueba cuándo compraste y a quién, y sin él reclamar se complica.

Si detectas un fallo, comunícaselo al vendedor por escrito y describe el problema con claridad.

Si la tienda se desentiende o da largas, no te quedes ahí: puedes reclamar al vendedor si no responde por la vía formal de consumo. Tener la fecha de compra, el defecto descrito y la garantía mínima de un año de tu lado es lo que convierte una reclamación en algo con peso.

Compartir

Fuentes